Atentado urbano contra las ‘palabras’ de Sotileza

El texto caligráfico de aluminio instalado en la Rampa de Sotileza de Santander, ha aparecido con algunas de sus palabras arrancadas y deterioradas, fruto de un atentado contra el patrimonio público que ha deslucido esta obra de Concha García inaugurada en marzo de 2010, con motivo de la reforma llevada a cabo en el histórico barrio del Cabildo de Arriba de la ciudad.

Esta original obra se realizó bajo la dirección del Museo de Bellas Artes de Santander y el comisariado de Salvador Carretero, y fue una idea de Concha Garcia (Santander, 1960) para remarcar el emblemático e histórico sitio santanderino conocido como la Rampa de Sotileza. En su instalación participaron el Ayuntamiento de Santander y el Gobierno de Cantabria.

La magnífica pieza de la santanderina Concha García se despliega en el denominado Paredón, con 611 metros de renglones y ocupando más de doscientos metros cuadrados de muro de mampostería con la traslación autógrafa de parte del texto de la novela Sotileza, de José María de Pereda, con las palabras de aluminio adheridas al muro de piedra con la caligrafía autógrafa del padre de la artista.

El Cabildo de Arriba era un barrio de pescadores y el muro inicial con el que arranca la Rampa de Sotileza, conocido como El Paredón, era el muro de contención del mar en aquellos años. Los hombres y mujeres de este cabildo inspiraron al novelista costumbrista José María de Pereda para escribir la famosa novela que constituye un canto a la época de los tipos costumbristas del Santander marinero de finales del siglo XIX, en un promontorio y barriada que dominaba el mar y la bahía santanderina.

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2 respuestas a Atentado urbano contra las ‘palabras’ de Sotileza

  1. Patricia dijo:

    Desconozco las últimas noticias pero puedo decir que esas placas de metal se caen solas, se doblan y en muchos casos ni se ven…

  2. Rosana dijo:

    He comprobado que efectivamente hay palabras que faltan y otras que estan pegadas, pero dobladas, como si alguien hubiera intentado quitarlas. Ya han debido retirar las que estaban en el suelo, o alguien se las ha llevado. Es una pena que la gente se dedique a fastidiar las cosas bonitas que hay en la calle. Nunca lo voy a entender. Y con respecto a lo que dice en el otro comentario de Patricia, no estoy de acuerdo de que esas letras se caigan solas, porque faltan las de abajo. Las de arriba, que son las que la gente no puede alcanzar, están intactas. Y otra cosa. Es verdad que a veces las letras no se ven y otras si. Eso depende de la iluminación del sol durante la evolución del día. Y eso es lo que hace a esta obra mucho más atractiva, porque parece a veces que se esta escribiendo con una especia de tinta mágica que la luz del sol escribe. A mi me encanta y me da mucha pena como esta. Espero que el Ayuntamiento se encargue de arreglarlo pronto.

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