Argumosa Obregón, Diego Manuel

Foto de Argumosa Obregón, Diego Manuel
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1792-1865
  • Procedencia
    Puente San Miguel

Nació en Puente San Miguel (Reocín) el 10 de julio de 1792. Fue un prestigioso médico del siglo XIX, gran innovador e introductor de importantes mejoras sanitarias, también se dedicó a la docencia de la Medicina y la política desde posiciones progresistas, siendo alcalde segundo del Ayuntamiento de Madrid en 1836 y diputado a Cortes Constituyentes en 1837 por la provincia de Madrid. Su obra se centra en traducciones y publicaciones de carácter médico.

Cursó sus primeros estudios en la escuela de Villapresente, del ayuntamiento cántabro de Reocín, el bachillerato en el Colegio de los Padres Escolapios de Villacarriedo, obteniendo el bachiller en Filosofía en 1814, en la Universidad de Alcalá de Henares.

Durante la guerra contra la invasión de Napoleón, Argumosa estuvo enrolado en el batallón Tercero de Tiradores de Cantabria, y tras ejercer como practicante en el Hospital Militar de San Rafael (actual sede del Parlamento de Cantabria) atendiendo a los heridos de guerra, entre 1814 y 1820 estudió en el Colegio de San Carlos de Madrid (actual Museo Nacional de Arte Reina Sofía), germen de lo que sería la futura facultad de Medicina, haciendo la carrera de cirujano y posteriormente siendo catedrático del Colegio de Medicina y Cirujía de San Carlos.

Durante el desarrollo de su actividad académica, tanto teórica como práctica, Argumosa se convirtió en el cirujano más prestigioso y brillante del país, introduciendo la anestesia mediante la inhalación de éter sulfúrico y el cloroformo. Fue un gran renovador de la técnica quirúrgica general. Entre esas innovaciones señalamos que cambió la posición en la que se operaba a los enfermos, que hasta entonces se colocaban sentados, pasando a tumbarlos. También creó nuevos sistemas de amputación del muslo y de la fístula anal. Fue precursor de la asepsia y antisepsia, con el cuidado excepcional en la limpieza de las manos, los instrumentos utilizados y el campo de operaciones, aislando a los pacientes mientras eran operados.

Argumosa es uno de los médicos representados en el famoso lienzo de Antonio Bravo de 1885, donde varios e ilustres cirujanos de la época contemplan a un paciente tumbado.

El prestigioso médico se vio envuelto en una famosa polémica que le valió la suspensión de su puesto de catedrático por haber certificado el carácter fraudulento de un supuesto milagro, suspensión que le valió un importante apoyo popular y profesional, incluso de sus adversarios. En 1835, el médico cántabro fue requerido judicialmente para estudiar el caso de las llagas de Sor Patrocinio, una novicia de Madrid que presentaba los “estigmas de Jesucristo”, con pequeñas erosiones en las manos, en los pies y en un costado. Sor Patrocinio tenía una gran fama en Madrid y era considerada una santa en vida. Pero Argumosa desinfectó y trató las úlceras de tal manera que en menos de tres semanas todas las heridas estuvieron cicatrizadas. La monja fue desterrada a Talavera de la Reina, pero algunas personas influyentes no aceptaron que Argumosa la sanara lo que provocó su suspensión como catedrático.

A lo largo de su carrera, Argumosa se ganó el respeto y admiración de muchos, pero debido a su carácter riguroso, también tuvo que encajar el rencor y envidia de unos cuantos. Hacia 1848, se enfrentó públicamente a un colega, Joaquín Hysern, que escribió un libro lleno de errores. Por eso le contestó con el folleto La filosofía médica militante y posteriormente con otro titulado Otra fraterna amorosa dirigida al mismo Hysern por el mismo Argumosa (1849). En 1850 publicó unos artículos en el periódico La Unión en los que criticó duramente a algunos profesores que se querellaron contra él, siendo condenado por injurias a 24 meses de destierro y una multa de 100 duros y suspensión de cargo y derechos políticos durante la condena.

Tradujo al español la obra de G. Roux Tratado del sarampión (1819), Nuevos elementos de patología médico-quirúrgica o compendio teórico y práctico, de L. C. Roche y L. I. Sanson (1828), Anatomía, de Portal y Enfermedades cutáneas de Cazenave.

Escribió Observaciones sobre el plan de estudios de 1843 (1846), Vindicación del arte de curar contra las pretensiones impertinentes de los naturalistas, Consideraciones sobre la Rhinoplastia, Observación sobre un tumor escinoso situado en la región parotidea, Nuevo método de amputación a colgajo y Asma crónica con lesión del hígado, entre otras publicaciones médicas.[]

Se retiró a Torrelavega y a Villapresente en 1854 para escribir Resumen de Cirugía, su obra cumbre, publicada en dos volúmenes, junto a un atlas editado en 1856. Basándose en su amplia experiencia, esta obra sintetiza los conocimientos de cirugía de la época y todas sus innovaciones, acompañada de láminas grabadas por su hija Natalia. En este tiempo de retiro colaboraría en varias obras de caridad y ayuda a los más necesitados

Diego de Argumosa falleció en Torrelavega el 28 de abril de1865, alos 72 años de edad. En su memoria, el Ayuntamiento de Madrid dedicó su nombre a una calle de la ciudad.