Barreda y Ferrer de la Vega, Luis

Foto de Barreda y Ferrer de la Vega, Luis
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1874-1938
  • Procedencia
    Santander

Nació en Santander el 24 de noviembre de 1874, y murió el 28 de junio de 1938. Su casa natal se ubicó en la calle de la Florida, donde vivió su hermano Fernando Barreda, que fue alcalde de Santander durante la dictadura.

Luis Barreda mostró desde muy joven una gran sensibilidad y una plena dedicación intelectual. Tomó parte en veladas escénicas y escribió estrofas en El Atlántico, El Globo, La Ilustración Ibérica y Nuevo Mundo.

Escritores montañeses de prestigio como Amós de Escalante o Enrique Menéndez Pelayo elogiaron y motivaron los primeros pasos del poeta que poco después emprendería una serie de viajes para su mejora intelectual por Francia, Portugal, Estados Unidos y México, entablando amistad con el portugués Eugenio de Castro, y el mexicano Arturo Reyes.

Al regresar a España se afincó en Madrid, en plena ebullición del modernismo bohemio, teniendo como compañero de entusiasmos a José del Río Sainz, estrella máxima del modernismo en Cantabria. Tras su boda con la hermana del marqués de Casa Treviño Gotor, residió en Ciudad Real, donde mantuvo un prestigioso despacho de abogado y desempeñó cargos como los de presidente de la Diputación y Comisario Regio de Fomento. Desde Ciudad Real se mantenía fiel a su vuelta a Cantabria pasando los veranos en su casa de La Penilla, donde se encontraba cuando estalló la Guerra Civil (1936). La contienda le causó intensos duelos, como el de sus hermanos Francisco y Celestino, y el de su cuñado el marqués. Aquella depresión colaboró para que perdiera su vida en 1938.

En 1898 editó su primer libro de poemas, “Cancionero Montañés”, dedicado a la señora de Roiz de la Parra. Luego publicó sus “Cántabras” (1900); y “Valle del Norte” (1911), prologado por Ricardo León, y que fue bien recibida por Menéndez Pelayo, Maragall, y González Blanco entre otros autores.

Se añaden a estas obras “Roto casi el navío” (1915), volumen ensalzado por Menéndez Pidal, Benavente y Unamuno; “Romancero de Carlos V” (1918), dedicada al rey Alfonso XIII; y “El Báculo” (1923).

En 1917 se leyó en Toledo la “Loa del Cardenal Cisneros”, compuesta por Barreda con motivo del cuarto centenario del fallecimiento del eclesiástico y político.

Rodríguez Alcalde señala que “fue Luis Barreda poeta del mar y del monte, cantor de los afectos familiares, evocador de remotas hazañas: en suma, ofreció rasgos y caracteres muy semejantes a los de otros poetas acendradamente montañeses. Su estilo era claro y digno, tejido de robusta sencillez…”