Bartolomé García, Manuel

Foto de Bartolomé García, Manuel
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1935-2018
  • Procedencia
    Torrelavega

Manuel Bartolomé García nació en Torres (Torrelavega), el 15 de noviembre de 1935. Sus estudios primarios se desarrollaron en las Escuelas Nacionales de Renedo de Piélagos y Lloredo de Rudagüera, para, seguidamente, cursar el Bachillerato Superior en el Colegio de los Sagrados Corazones y el Instituto de Enseñanza Media Marqués de Santillana, ambos en Torrelavega.

Obtuvo el título de Piloto de Vuelo Sin Motor en las Escuelas de Somosierra (Madrid) y Santos Dumont (Huesca), así como el de Radiotelegrafista en la Escuela de Transmisiones de Cuatro Vientos (Madrid).

En 1959 ingresó en la Empresa Solvay ubicada en Barreda (Torrelavega), donde ha desarrollado toda su vida laboral, en la que ha ocupado diversos cargos de responsabilidad, formando parte de sus cuadros directivos.

Sus visitas a Japón dan origen a sus libros «Yo vi nacer el sol entre cerezos» (1987) y «Bambú (Takenoko)» (2003). Sus recorridos por España y otros países europeos le sugirieron los textos de «Sitios» (2001), «Senderos» (2002) y «Bitácora» (2007).

La evocación de sus años infantiles y juveniles en el entorno de Torrelavega, están reflejados en los títulos «Pinceladas» (2001) y «No todo fue gris» (2004). También escribió una biografía de su padre, Antonio Bartolomé Suárez bajo el título de «Bartolomé. La trayectoria vital y obra literaria de un costumbrista cántabro» (2004), relato de la vida del que fuera descubridor de la documentación del famoso Pleito de Los Valles de Reocín, que daría lugar a la fiesta regional del Día de las Instituciones de Cantabria. En colaboración con Ángel Muela Martín, estudió «Andanzas del Coro Ronda Garcilaso entre 1943 y 1956», editado a finales de 2005. En 2011 publicó “Picayos. Historia de la Agrupación de Danzas ‘Virgen de las Nieves’ de Tanos”, también en colaboración con Ángel Muela. También es autor de dos novelas al finalizar el año: «Una saga hindú» y la «Leyenda del Tasugo». En el primer trimestre del 2013 presentó la biografía «El Principado. La bodega de Cardín Montero», obra dedicada a la vida de Ricardo Montero Santibáñez y su bodega privada. En 2015 publicó «La leyenda del viejo cazador» y coordina la edición de «Un rato a pájaros», divulgación de las aves canoras basada en los escritos que Antonio Bartolomé Suárez publicara en el periódico ALERTA de Santander. En 2016 alumbró la biografía de un personaje cántabro del siglo XIX bajo el título de «Pío Jusué Barreda. La gloria oculta».

Fue coautor con Ángel María Muela de diversos guiones radiofónicos sobre costumbres, tradiciones y folklore de Cantabria. A título individual realizó el guión para el cortometraje  Tía Josefuca rediviva, personaje de ficción creado por su padre, Antonio Bartolomé, para exponer diferentes problemas de Torrelavega y su entorno durante los difíciles años que van de 1955 hasta 1975.

Participó en diversas publicaciones colectivas de la Sociedad Cántabra de Escritores, como «Historias de Santander» (2006), con un trabajo sobre «La caída del padre Rávago y su repercusión en Cantabria»; «Balconadas» (2011), donde participó con su relato «Adrián y Naroba»; «Sueños» (2012), con el capítulo  «Bisbiseos», un alegato contra la xenofobia; «Obrussae Cantabricae» (2013) con su aportación  «Itíneris», ensayo sobre el problema de los jóvenes españoles que deben emigrar al finalizar sus estudios; «Mar.es» (2014) donde colaboró con «Del éxtasis a la litación», la historia de una joven madrileña y sus relaciones con el mar Cantábrico; «Hila… de la rima a la prosa» (2015), con su aportación «En busca del verso de cabo roto» y «1616-Inspiraciones cervantinas» (2016), donde incluye el capítulo titulado «María Castaña y el alférez Campuzano».

Manuel Bartolomé García fue colaborador del diario ALERTA, como columnista de sus páginas de opinión y en la revista «Los cántabros».

Falleció en su casa de Torrelavega, de forma repentina, el 15 de enero de 2018, cuando tenía 82 años de edad.