Carballo Taboada, Jesús

Foto de Carballo Taboada, Jesús
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1873-1961
  • Procedencia
    Santiago de Compostela

Jesús Carballo Taboada nació en Santiago de Compostela el 15 de marzo de 1873. Sacerdote y prehistoriador, junto con Sanz de Sautuola, Alcalde del Río y Lorenzo Sierra forman las grandes figuras de los estudiosos de la espeleología y la prehistoria.
En 1892 ingresó en la congregación salesiana donde después de reealizar sus estudios se dedicó a la enseñanza. Estudió en Italia Filosofía y Teología, y al regresar a España comienza sus estudios de Ciencias Naturales que terminó en 1922 con una tesis sobre «El Paleolítico en la costa Cantábrica».

Desde los primeros años del siglo XX fue director del colegio de los salesianos de Santander, pero es en el campo de la espeleología y de las cuevas donde desarrollaría una intensa actividad que le dio fama entre los investigadores. Propuso la creación de un grupo espeleológico en Santander y entre 1908 y 1911 publica varios artículos sobre esta cuestión a la vez que inicia sus primeras exploraciones, ayudado por el marqués de Comillas. Sus hallazgos se publican en el «Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural». En 1917 comienza las excavaciones en la cueva de Morín y en 1912 inicia las de la cueva de Rascaño.

En esta primera etapa la labor de Carballo se centra en el estudio de la geología de los Picos de Europa, descubre restos de mamut en Pámanes, y restos de arte rupestre en Sepúlveda. A él se deben las primeras campañas de excavaciones en Julióbriga y el haber redactado el proyecto oficial de alumbrado de la cueva de Altamira.

En 1924, sufragado por el marqués de Torrecilla, publica su obra más popular, «Prehistoria universal y especial de España». En 1926 se inauguró gracias a su gestión el Museo Provincial de Prehistoria, del que sería primer director. El mueso se ubicaría primero en el Instituto de Enseñanza Media, y desde 1941 en los bajos del edificio de la Diputación, en la calle Casimiro Sainz.

Su fama como investigador está unido a la cueva de El Pendo, donde trabajó desde 1924 hasta 1957.

Además de «Prehistoria universal y especial de España», publicó «Investigaciones prehistóricas» (1957 y 1960) y las novelas prehistóricas o protohistóricas, «El rey de los trogloditas» (1949), y «Fida, la hija del último druida galaico» (1951).

Murió en Santander el 30 de noviembre de 1961.