Diego-Madrazo y Azcona, Enrique

Foto de Diego-Madrazo y Azcona, Enrique
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1850-1942
  • Procedencia
    Vega de Pas

Enrique Diego-Madrazo, el doctor Madrazo, nació en Vega de Pas el 28 de febrero de 1850. Realizó el bachillerato en el colegio de los Escolapios de Villacarriedo y estudió Medicina en Valladolid, doctorándose en Madrid. Amplió sus estudios en París donde fue alumno del famoso investigador Claude Bernard, y en Alemania, donde conoció al profesor Wolkmann, introductor de la asepsia y la antisepsia en las prácticas quirúrgicas.

Desde 1883 a 1888 ocupó la Cátedra de Clínica Quirúrgica de la Facultad de Medicina de Barcelona, época en la que escribiría «Lecciones de Clínica Quirúrgica» (1888).

En 1894 fundó el Sanatorio de Vega de Pas y dos años después el sanatorio ubicado en la calle Santa Lucía de Santander con capacidad para 120 enfermos y que alcanzó fama internacional. También impulsó la construcción de las Escuelas de Vega de Pas pensando en la educación integral.

El doctor Madrazo impulsaría la publicación del «Boletín de Cirugía (1910-1913), órgano divulgativo de experiencias médicas.

Además de su labor científica, Enrique Diego-Madrazo mostró un gran interés por la creación literaria, sobre todo relacionada con el ensayo de carácter social y político. Algunas de sus obras son «¿El pueblo español ha muerto?» (1903), cuya lectura fue prohibida por el obispo de Santander. Luego escribiría «La cuestión de la escuadra» (1903), «El cultivo de la especie humana» (1904), «Introducción a una Ley de Instrucción Pública» (1918), «Conferencias dadas en el Ateneo de Madrid» (1920), «El destino de la mujer» (1930), y «Pedagogía y eugenesia» (1932), prologado por Matilde de la Torre. También fue autor de un buen número de artículos periodísticos en la prensa cántabra, madrileña e internacional donde se refleja un pensamiento progresista y republicano con claras simpatías al socialismo.

También fue autor de teatro y tuvo experiencia como empresario teatral, ya que se hizo cargo en 1912 del Teatro Español de Madrid. Entre sus obras teatrales se encuentran «El fin justifica los medios» (1911), «Obras de teatro sobre el cultivo de la especie humana» (1913), prologado por Benito Pérez Galdós y «Teatro» (1915).

Con motivo de la Guerra Civil fue ingresado por sus ideas políticas en la Prisión Central de Santander de donde saldría en 1941 prácticamente ciego y gravemente enfermo, falleciendo poco después.