Fernández-Fontecha Saro, Marino

Foto de Fernández-Fontecha Saro, Marino
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1921-2000
  • Procedencia
    Santander

Nació en Santander el 14 de julio de 1921. Abogado y político, también escribió artículos periodísticos y fue un prestigioso crítico taurino.

Estudió el Bachillerato en el Instituto de Enseñanza Media de Santander, cursando a continuación estudios de Magisterio, ejerciendo de maestro en el pueblo de Llanos (Ayuntamiento de Penagos).

Posteriormente alternó el puesto de secretario del director de la compañía Industrial Reinosa S. A. con los estudios de Derecho, como alumno libre, en la Universidad de Oviedo, licenciándose en 1944. Luego realizó cursos privados de especialización en Derecho Procesal y Urbanismo, siendo asimismo especialista en Derecho Mercantil.

Comenzó a ejercer su profesión como procurador en Reinosa e ingresó en el Colegio de Abogados de Santander, en cuya junta de gobierno ocupó los cargos de tesorero (1955 y 1956). También perteneció al Colegio de Abogados de Madrid y Barcelona.

Comenzó su carrera política al ser elegido concejal del Ayuntamiento de Reinosa, cargo que ocupó entre 1949 y 1955, siendo al final teniente de alcalde de la villa campurriana.

En julio de 1974 fue nombrado alcalde de Santander, puesto que ocupó hasta comienzos de 1976. Durante esos años también fue procurador en Cortes en representación de los municipios de la provincia, formando parte de la Comisión de Justicia.

Colaboró escribiendo numerosos artículos en El Diario Montañés, periódico del que fue consejero de su editorial. Fernández-Fontecha escribía artículos de opinión de carácter político y social. También colaboró en diversos programas de radio. Gran aficionado a los toros, fue presidente del Círculo Taurino Montañés y era un prestigioso crítico taurino que firmaba con el seudónimo de Tinto y Oro.

Obtuvo varias condecoraciones y distinciones, entre ellas la Medalla de Oro de Santander, la Medalla de Oro de la Cruz Roja y la Encomienda de la Orden de Cisneros.

Falleció el 7 de septiembre de 2000, y en junio del año siguiente el Ateneo de Santander le dedicó un homenaje póstumo. En mayo de 2007, el Ayuntamiento de Santander puso su nombre a una calle de la ciudad.