Floranes, Rafael de

  • Nacimiento/Fallecimiento
    1743-1801
  • Procedencia
    Tanarrio

Ilustre jurista, historiador y escritor montañés, Rafael de Floranes Vélez de Robles y Encinas nació en Tanarrio, en el municipio lebaniego de Camaleño, en 1743, y no permaneció mucho tiempo en Cantabria, ya que marchó a la Universidad de Valladolid para estudiar la carrera de Derecho. Vivió en Bilbao, Vitoria y Valladolid, ciudad esta última donde falleció en 1801.

Se dedicó a estudiar las curiosidades arqueológicas, paleográficas, y sobre todo, cuestiones históricas de la jurisprudencia. Instaló en su casa una verdadera academia de Derecho español donde acudían a consultarle abogados y juristas, contra cuya ignorancia lanzó severas acusaciones en diversos escritos. Prestó una gran ayuda a los eruditos de su tiempo. Un ejemplo de ello fue en 1777, cuando tuvo en su gabinete a un muchaho de 18 años, Torcuato Torio de la Riva y Herrero, que destacaba, entre otras cosas,  por su escritura como pendolista. Debió de tenerle en mucha estima ya que le proporciono ir a la corte con un proyecto relacionado con la ciudad de Valladolid y posteriormente se trasladaría a Madrid donde desempeñó varios cargos en la Corte, como escribano, archivero, interventor de letras antiguas ……. y es autor de varios libros, entre los que destaca ‘El Arte de Escribir por reglas y con muestras’, que se distribuyo a todas las escuelas del reino.

Admirador del Padre Flórez, prestó valiosa cooperación en la continuidad de La España Sagrada conducida por el Padre Risco. Otras obras contaron con el consejo de Floranes, como la Tipografía Española, del Padre Méndez, las ediciones del Fuero Viejo de Castilla y del Ordenamiento de Alcalá, emprendida por los doctores Asso y Manuel, la Demostración de las monedas del reinado de Enrique III, del benedictino Luciniano Sáez, y la edición de las Crónicas de Castilla, de Llaguno y Cerdá.

Se conocen noventa y seis manuscritos suyos reunidos en dos tomos y conservados en la Biblioteca Nacional y la Real Academia de la Historia. También se conservan unos apuntes históricos sobre la legislación desde los tiempos primitivos, entre los que destacan unos trabajos preparatorios para la edición del Fuero Juzgo de los godos, el Fuero de Sepúlveda, copiado del original e ilustrado con notas y disertaciones, así como otras consideraciones históricas.

Entre los estudios sobre provincias y capitales españolas destacan el Discurso histórico y leal sobre la exención y libertad de las tres nobles Provincias Vascongadas y el Origen de los estudios de Castilla.

Referidos a Cantabria destacan sus escritos sobre la Situación y límites de la Antigua Cantabria y la Erección de la colegiata de Santander en la Catedral.

Pocas obras suyas se imprimieron, entre ellas Vida literaria del canciller Ayala y Memorias históricas de las Universidades de Castilla. También fue autor de Ayuntamientos sobre el origen de la imprenta, su introducción, propagación y primeras producciones en España.

Su paisano, el grande Menéndez y Pelayo dijo de él que fue “uno de los españoles más eruditos de su tiempo”.