Frías del Hoyo, José María

Foto de Frías del Hoyo, José María
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1934-2012
  • Procedencia
    Nestares (Campoo de Enmedio)

José María Frías del Hoyo nació en Nestares, del ayuntamiento cántabro de Campoo de Enmedio en 1934. Hijo de padres campurrianos, desempeñó el puesto de técnico metalúrgico de laminación en la Constructora Naval de Reinosa.

Su obra, de carácter costumbrista, dejó publicados siete libros, entre ellos ‘Yo y los de mi pueblo. Cuentos de La Tierruca’ (1998). De catorce capítulos basados en las vivencias del autor a mediados del siglo XX y desarrolladas entre usos y costumbres de los aldeanos norteños, personajes envueltos en la escasez, una “deliciosa ignorancia” y un gran sentido del humor. En el libro Frías retoma la nostalgia de lo perdido con el esbozo de la sonrisa, y alude a la frase de Charlot para valorar su importancia: “Un día sin una sonrisa, es un día perdido”.

Su segundo título es ‘Aquel rinconuco. Lugar de mis recuerdos’, (2000) prologado por el entonces alcalde de Reinosa, Daniel Mediavilla, y dedicado “a ese lugar que siempre nos espera con los brazos bien abiertos”, un lugar “donde se aprovecha la llegada de los familiares para agasajarles con el uso de la negra sartén, friendo unos chorizos del ‘ollu’, donde aún se saca agua para beber con un caldero de cinc…”.

Frías volvió a hurgar en el desván de sus recuerdos campurrianos en ‘Nestares y sus gentes’ (2001), prologado por el entonces alcalde de Campoo de Enmedio, Carmelo Hijosa, donde narra la historia de este pueblo a partir de 1939 y sobre la experiencia de unos chavales que lo fueron en la posguerra y que poco a poco se fueron convirtiendo en unos “sesentones”. Escrito con un gran respeto por los antepasados: albañiles, carpinteros, labradores, canteros, peones de brega, amas de casa, sirvientas… que contribuyeron al bienestar de generaciones posteriores y que se rescatan del olvido como acto de reconocimiento. El autor destinó los beneficios de la edición de esta obra a la Junta Vecinal de Nestares.

Otra de sus obras, ‘Qué solos se quedan los viejos’ se presentó en Requejo en 2010. Su último libro fue ‘Historias y cuentos de invierno’ (2011), de los que destinó los beneficios a la ONG ADANE.

Murió en su casa de Nestares el 22 de noviembre de 2012.