García Lorenzo, Alfredo

  • Nacimiento/Fallecimiento
    1900-1971
  • Procedencia
    Santa Cruz de Tenerife

Fue una de las figuras que más han contribuido al estudio de las pinturas rupestres paleolíticas a través de una serie de descubrimientos y de trabajos para la conservación del tesoro artístico de Cantabria, siendo un gran conocedor de las cuevas pintadas en España y Francia.

Nació en Santa Cruz de Tenerife en 1900. Aunque su vocación inicial fue la de marino, estudió la carrera de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, ejerciendo su profesión en las provincias de Gerona y Santander, en la última de las cuales vivió más de cuarenta años, trabajando como ingeniero de Obras Públicas de la entonces denominada Diputación Provincial de Santander.

Su amistad con el entonces director del Museo Prehistórico de Santander, Jesús Carballo, le llevó a interesarse por los estudios prehistóricos y especialmente por el arte rupestre. Descubrió las cuevas con pinturas de Las Monedas (1952) y de Las Chimeneas (1953), en Puente Viesgo, e intervino en el descubrimiento de las pinturas de la cueva de La Cullalvera (1954), en Ramales de la Victoria. Asimismo descubrió multitud de yacimientos paleolíticos, como la Cueva de La Flecha, El Juyo, La Chora y El Piélago.

Otra de sus importantes labores fue la de conservar, acondicionar y facilitar el acceso a todas las cuevas con pinturas de Cantabria, destacando sus obras en el Monte del Castillo (Puente Viesgo), en donde llevó a cabo la carretera que conduce a las cuevas, diseñando la instalación eléctrica de las Cuevas del Castillo, La Pasiega y Las Monedas, esta última verdadero modelo de cómo debe iluminarse una caverna prehistórica.

En la Cueva de Altamira, también iluminada y acondicionada por él, realizó un amplio estudio sobre su medio ambiente, en colaboración con el doctor Endériz, atendiendo el problema de conservación de las pinturas paleolíticas.

Es autor de varios estudios, entre ellos uno básico sobre Altamira que presentó con éxito en 1970, en colaboración con J. Endériz, en el Simposio Internacional celebrado en Santander y Asturias.

Fue vocal de la Comisión Nacional para la Conservación del Arte Rupestre y vocal del Patronato de las Cuevas Prehistóricas de la Provincia de Santander, además de ex-Comisario Local de Excavaciones Arqueológicas.

Murió en Santander el 17 de octubre de 1971.