Gullón Ricardo

Foto de Gullón Ricardo
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1908-1991
  • Procedencia
    Astorga (León)

Ricardo Gullón Fernández nació en Astorga (León), el 31 de agosto de 1908. Fue un reconocido crítico literario y novelista.

Vivió su infancia y juventud en Astorga, donde con un grupo de amigos se animaría a publicar periódicos e incluso una guía de Astorga. A los 14 años se trasladó a Francia para aprender el idioma y hacer tiempo hasta que la edad le permitiese entrar en la universidad.

Sin desprenderse de su constante afición por las Letras, comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de Madrid en 1924, licenciándose en 1929. Los años universitarios fueron enormemente intensos, no sólo por los estudios, sino porque su vida literaria acaparaba una buena parte de su tiempo. Estableció contactos con los principales intelectuales de su época, entre ellos, José Ortega y Gasset que le invitó a participar en la Revista de Occidente. Fundó una editorial con quien sería a lo largo de la vida uno de sus mejores amigos, el poeta y novelista aragonés, Ildefonso Manuel Gil. Preparando las oposiciones a fiscal, funda con Gil la revista Literatura (1933), que alcanzó ventas elevadas, entre quinientos y seiscientos ejemplares, con colaboradores de lujo, como Gerardo Diego. También fue fundador de “Brújula” y “Boletín Último”.

Ganó las oposiciones a fiscal en 1933. La Guerra Civil le sorprendió en Alicante, ejerciendo diversos cargos en el ejército republicano. Tras una depuración de treinta meses pudo incorporarse a su carrera como teniente fiscal en la Audiencia de Santander, donde estuvo intensamente ligado a la actividad cultural y literaria de la posguerra de esta ciudad, especialmente a través de la revista “Proel”. Alentó la actividad de poetas como José Hierro, Maruri, José Luis Hidalgo y Carlos Salomón.

Los años santanderinos fueron años muy productivos para Gullón desde el punto de vista literario, pues trabajaría en varias publicaciones, una novela y un libro sobre novelistas ingleses contemporáneos. En 1945 ya era jefe fiscal de la Audiencia Provincial de Santander. Fue cofundador de la Escuela Altamira, asociación de críticos y pintores que proporcionó un gran impulso a la vida cultural del Santander de posguerra, y a partir de 1949 se incorpora a la docencia en la UIMP (Universidad Internacional Menéndez Pelayo).

En 1956 se traslada a Puerto Rico, requerido por Juan Ramón Jiménez para que le ayudase en la organización de sus escritos. Un año después deja la carrera fiscal, y tras la muerte de Jiménez se instala en Austin (EEUU), al aceptar el puesto de catedrático en la Universidad de Texas (EEUU) que ejercería durante quince años, con varios períodos como profesor visitante en Stanford (Universidad de Nueva York) y Los Ángeles (Universidad de California). En 1974 pasó a la Universidad de Chicago, institución a la que estuvo unido seis años, para pasar luego a la Universidad de California donde ya a sus ochenta años siguió impartiendo cursos de doctorado.

Especialista en la obra de Juan Ramón Jiménez, Benito Pérez Galdós y Antonio Machado, sus libros suponen un modelo constante para las nuevas generaciones de filólogos.

La obra de Ricardo Gullón se compone básicamente de estudios sobre varios aspectos de la Historia de la Literatura, caracterizados por su rigor científico. Sus ensayos más conocidos son: “Novelistas ingleses contemporáneos” (1945); “Cisne sin lago” (1951); “Galdós, novelista moderno” (1957); “Conversaciones con Juan Ramón Jiménez” (1958); “Direcciones del Modernismo” (1963); “Autobiografías de Unamuno” (1964); “El último Juan Ramón” (1968); “Una poética para Antonio Machado” (1970); “Técnicas de Galdós” (1970); “Psicologías del autor y lógicas del personaje” (1979); “La novela lírica” (1984); “La juventud de Leopoldo Panero” (1985) y “La novela española contemporánea”. También escribió más de mil artículos especializados en revistas de América y de Europa, prologó varias obras y pronunció centenares de conferencias por todo el mundo.

En 1989 recibió el premio Príncipe de Asturias de las Letras y fue elegido académico de la Real Academia Española, a la que se incorporó en 1990 con un discurso sobre “Juan Ramón Jiménez: año de gracia de 1903”.

Aunque no continuó viviendo en Santander, frecuentó las visitas a Cantabria, la última de ellas con motivo del nombramiento de Hijo Adoptivo que le entregaría el Ayuntamiento de Santander.

Murió en Madrid el 11 de febrero de 1991.