Llovet Soriano, Juan José

Foto de Llovet Soriano, Juan José
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1895-1940
  • Procedencia
    Santander

Nació en Santander en 1895, aunque con pocos años se marchó a tierras segovianas de donde procedía su familia y en donde su abuelo, Mariano Llovet, fue alcalde de Segovia y presidente de la Diputación de la provincia. Pasó su infancia y adolescencia en la ciudad castellana donde se dio a conocer con sus primeros artículos y rimas en ‘El Adelantado’. Con un carácter despierto e inquieto, a los 16 años se instaló en Madrid donde llevó la sección ‘Charla semanal’ de la revista ‘Madrid cómico’ y comenzó a publicar poesías en varios periódicos, como ‘El Imparcial’, el ‘Heraldo de Madrid’ o las revistas ‘Nuevo Mundo’ o ‘La Esfera’.

Conseguiría en el Ateneo de Madrid, un importante éxito con la lectura de su primer libro de versos, “El rosal de la leyenda” (1913), que le vincularía con el movimiento noventayochista de una España venida a menos. Posteriormente saldrían a la luz: “Pegaso encadenado” (1914) y en 1915 recitaría en el Ateneo madrileño su composición ‘La danzarina desnuda’, inspirada en el cuadro de Julio Romero de Torres, ‘Musa gitana’. En 1916, estrenó en Barcelona la opereta “Friné”, con la famosa compañía de Emilio Sagi-Barba y con música de otro cántabro, el torrelaveguense José Lucio Mediavilla.

En 1918, tras recibir la herencia de su madre, marchó a París, regresando a Madrid cuando se le acabó el dinero. A partir de ahí se abrió una etapa donde se dedicó a traducir novelas francesas al castellano. En 1920, fue uno de los intelectuales que puso en marcha el Sindicato de Autores, Traductores y Dibujantes.

Volvió a heredar y perdió en el juego cuanto tenía, de tal manera que en 1921 se enroló en la compañía teatral de su amigo el poeta Francisco Villaespesa que emprendió una gira por América. Hallándose en Caracas, Llovet se incorporó a la redacción de ‘El Universo’. También trabajó en Barranquilla y Bogotá (Colombia). En esta última ciudad formó parte de la redacción de ‘El Tiempo’. Más tarde se trasladaría a Puerto Rico, colaborando en ‘El Imparcial’ de esta isla. En 1925 se instaló en Santo Domingo, donde se casó, viviendo como periodista de ‘La Opinión’ y el ‘Listín Diario’. En 1928 fue uno de los fundadores de la Sociedad Cultural Española de la ciudad. Dos años después, viajó a España donde fue muy demandado por la prensa para contar su experiencia en América, aunque no volvió a escribir ni publicar poesía. En 1933 participó en los Juegos Florales de Santo Domingo, convocados con motivo de la Fiesta de la Raza, ganando la Flor Natural.

Murió en Santo Domingo en 1940.