Malumbres Francés, Luciano

Foto de Malumbres Francés, Luciano
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1890-1936
  • Procedencia
    Palencia

Luciano Malumbres Francés nació en Palencia en 1890. Nada se conoce de su biografía hasta que en 1916 se traslada a Santander, donde se convierte en uno de los primeros corresponsales de guerra del periodismo cántabro cuando es enviado a Marruecos para combatir en la Guerra de África.

Alcanzó el grado de suboficial en el Regimiento Valencia de Santander y en 1921 comienza a mandar crónicas para ‘El Cantábrico’, fecha en la que se le comienza a constatar como periodista.

Vinculado con la actividad política y sindical, también estuvo relacionado con la actividad cultural. Fue nombrado presidente del Ateneo Popular en 1926. En 1930 se casó con Matilde Zapata, otra importante activista de izquierdas que se incorporó a la redacción de ‘La Región’ cuando Malumbres fue nombrado director, en 1933. Anteriormente, con motivo de los sucesos anteriores a la proclamación de la II República, fue hecho prisionero, siendo liberado cuando se instauró el nuevo régimen político junto con el socialista Antonio Vayas, el médico y ex alcalde socialista de Reinosa, Manuel Llano Rebanal y los dirigentes obreros del muelle, José Ballesteros y Nemesio Cubría.

‘La Región’, periódico que nació en abril de 1924 de la mano del impresor Víctor Urresti, tuvo como primer director a Víctor de la Serna, que le proporcionó una ideología regionalista. Posteriormente evolucionó hacia posiciones republicanas y finalmente se posicionó en la izquierda radical con la dirección de Malumbres, realizando un periodismo combativo y muy agresivo contra la las posiciones de la derecha, ya que entendía que el periodismo debía desempeñar un papel decisivo en los cambios políticos y revolucionarios que en su criterio demandaba el pueblo.

Un testimonio de Eulalio Ferrer, que trabajó en la redacción de ‘La Región’ cuando tenía 15 años, aseguraba que Malumbres era “un hombre diminuto al que agigantaba la valentía de su pluma”.

Ese periodismo combativo, enmarcado en las tensiones políticas que se vivían en el 36, con constantes atentados y asesinatos, le convertiría en una de las víctimas de la locura vivida antes del estallido de la guerra civil. A pesar de que había recibido varias amenazas de muerte y la redacción del periódico estaba vigilada por la policía para su seguridad, el 3 de junio de 1936, un sicario llamado Amadeo Pico, asesinó a Malumbres disparándole a bocajarro con una pistola mientras jugaba una partida de dominó en un bar que solía frecuentar, falleciendo horas después a los 46 años de edad.

El asesinato no se aclaró nunca a pesar de que su esposa lo intentó presionando desde el periódico donde ambos trabajaban. La guerra y posteriormente la ocupación de las tropas franquistas interrumpieron las investigaciones. Las sospechas recayeron en el entorno de los dirigentes de la SAM, cooperativa ganadera contra la que Malumbres lanzó diversas acusaciones.

Cerca de 25.000 personas, según la prensa de la época, asistieron al funeral de Malumbres, la mayoría obreros que ese día no asistieron a sus puestos de trabajo como señal de duelo.