Pérez Avello, Carmen

Foto de Pérez Avello, Carmen
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1908-1999
  • Procedencia
    Cadavedo (Asturias)

Carmen Pérez-Avello nació en Cadavedo (Asturias) en 1908. Educadora religiosa, fue una de las autoras más importantes de la novela dedicada a los jóvenes y adolescentes.

Su familia se trasladó muy pronto a Oviedo, donde tuvo una infancia feliz, con sus padres y varios hermanos. Desde niña fue muy aficionada a la lectura, estimulada por su abuela materna que poseía una nutrida biblioteca, algo excepcional en una mujer de su época. Muy pronto mostró su facilidad para el estudio, sobre todo para las Letras y el Arte. Estudió Magisterio, llevada más por el amor a la cultura que por una vocación docente. En esta época colaboró en varios periódicos asturianos con sus relatos.

Años más tarde, sintió la vocación religiosa y emprendió su tarea educadora siendo profesora de Lengua y Arte y directora en centros escolares para niñas, siendo destinada al Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón de Santander, donde desarrolló la mayor parte de sus 42 años como religiosa y profesora de Gramática.

Precisamente el contacto con las alumnas y su deseo de que adquirieran hábitos de lectura, le invitaría a seguir escribiendo e imaginando historias, ya que los libros que leían las niñas no eran los más apropiados. Así que cuando constató el enorme vacío que existía en España en la literatura juvenil, se dedicó con ilusión a escribir para los jóvenes. En sus clases se hacían ejercicios sobre la riqueza del lenguaje, encuestas sobre los personajes, las características del paisaje, etc.

En 1965 su nombre saltó a los periódicos al ganar el premio Doncel por su novela juvenil ‘Un muchacho sefardí’. Quedó así consagrada como autora de literatura juvenil. Más tarde obtuvo de nuevo el Premio Doncel por su relato ‘Unos zuecos para mí’ (1967) y posteriormente el Premio Hucha de Plata, otorgado por las Cajas de Ahorro, por los cuentos ‘El Nido’ y ‘Un puerto en el desván’ (1971). También escribió ‘El gato que llegó a la luna’ (1964), con ilustraciones de Enrique de Lara, que reconvirtió en otra edición en ‘Sueño de un gato negro’ (1983), prologado por José Luis Martín Descalzo y premiado por el Ministerio de Cultura.

En 1988 la editorial Anaya presentó una nueva edición de ‘Unos zuecos para mí’, ilustrada por Teo Puebla y, coincidiendo con el V Centenario de la expulsión de los judíos, se volvió a editar en 1992 su novela ‘Un muchacho sefardí’. Otra de sus obras fue ‘Vikingos al remo’ (1989).

El hecho de haber cultivado la pintura y ser muy aficionada a la música se notó en su obra caracterizada por un léxico de gran vigor y precisión. Perfeccionista en sus escritos, le interesó mucho más la calidad que la cantidad. Otra constante de sus relatos es que no pretendía moralizar, aunque daba importancia a las moralejas. Entre sus autores y libros favoritos se encontraban Juan Ramón Jiménez y su Platero y yo, así como Gabriel Miró, Ana María Matute y Juana de Ibarbourou.

Televisión Española llevó a la pequeña pantalla su cuento ‘El gato que llegó a la luna’ en forma de dibujos animados.

Persona serena, amable, cordial y alegre, tras su jubilación, se retiró a la residencia de religiosas de Latores (Asturias). Falleció en Oviedo el 2 de septiembre de 1999.