Quevedo y Villegas, Francisco de

Foto de Quevedo y Villegas, Francisco de
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1580-1645
  • Procedencia
    Madrid

Nació en Madrid en 1580. Sus padres, Pedro de Quevedo y María de Santibáñez, eran montañeses y vivían en la Corte donde desempeñaban cargos relevantes. Cursó sus primeros estudios en los Jesuitas de Madrid, y más tarde tuvo una formación filosófica y clásica en la Universidad de Alcalá de Henares (1596/1600). Luego estudiaría Arte y Teología en Valladolid.

La amistad con el duque de Osuna le protegió en su juventud, y le llevó a Italia donde realiza trabajos diplomáticos que le valieron el hábito de Santiago. En Venecia escribió la “Política de Dios” (1616). Tras la caída del duque de Osuna fue hecho preso y desterrado a la Torre de Juan Abad (1620), recuperando el favor real con la llegada al poder del conde-duque de Olivares.

En 1626 imprimió “El Buscón” (1626) en Zaragoza, y luego la primera edición de “Los Sueños” (1627). En 1632 fue nombrado secretario del Rey y publicó su obra “Marco Antonio”. En 1634 se casó con Esperanza Aragón, pero sus desavenencias les condujeron a la separación dos años después.

Un memorial anónimo contra Felipe IV le hace caer en desgracia y es encarcelado en San Marcos de León, donde permanece cuatro años. La caída de Olivares le proporciona la libertad y vuelve a Madrid, y desengañado se retira a su señorío de la Torre de Juan Abad y a Villanueva de los Infantes, donde muere a los 75 años (1645)

Poesía: escribió multitud de poemas de carácter amoroso, filosófico, satírico e histórico. Entre ellos destacan sus sonetos: “Amor constante más allá de la muerte”, “Lamentación amorosa” y “Amante ausente”. También destacan los patrióticos y políticos como “Miré los muros de la Patria mía” y “Advertencia a España”.

Novela: Fue autor de “La Historia de la vida del Buscón, llamado Pablos” (1605), obra del género picaresco.

Obras satíricas-morales: La más importante es “Los Sueños” (1627).

Obras políticas: Son dos: “Política de Dios, gobierno de Cristo” y “La vida de Marco Bruto”. La primera trata de fundamentar la acción política de las enseñanzas cristianas, y la segunda trata de justificar el tiranicidio. Se expresa con una prosa corta y densa.

Quevedo fue enemigo irreconciliable de Góngora y del culteranismo. Contra el primero escribió “Aguja de navegar cultos”, donde considera que el idioma no debe recargarse de ornamentación a expensas de la claridad de pensamiento, aunque el mismo Quevedo al tener un conocimiento del idioma muy elevado, es a veces difícil de entender.