Sánchez de la Cotera, Tomás Antonio

  • Nacimiento/Fallecimiento
    1725-1802
  • Procedencia
    Ruiseñada

Tomás Antonio Sánchez de la Cotera nació en Ruiseñada el 14 de marzo de 1725.

Escritor, medievalista, lexicógrafo y editor, está considerado como uno de los más importantes descubridores de la literatura castellana medieval. Fue el primero en valorar, estudiar, publicar y divulgar los tesoros de la literatura medieval española con un rigor ajeno a la época, tesoros que yacían en el olvido, reuniéndolos en cuatro tomos con el título ‘Colección de poesías españolas anteriores al siglo XV’. Incluyó en ella el ‘Cantar de Mío Cid’ (1779), las obras de Berceo (1780), el ‘Poema de Alejandro Magno’ o ‘Libro de Alexandre’ (1782) y el ‘Libro del Buen Amor’, del Arcipreste de Hita (1790). Su gran labor, como destacaría Menéndez Pelayo, fue la de ser el primer editor de estas obras, entre ellos el de la primera canción de gesta cuando los innumerables poemas franceses de este tipo dormían en las bibliotecas.

Hizo la carrera eclesiástica y fue colegial en el Imperial Trilingüe de San Jerónimo de la Universidad de Salamanca. En 1752 fue académico de las Buenas Letras de Sevilla y tres años después de las Reales de la Historia, de la que fue director interino en los años 1794 y 1795; y de Lengua, ocupándose de las correspondencias latinas del Diccionario durante treinta años. También fue catedrático regente de Artes en Salamanca (1754-57) y canónigo magistral de la Colegiata de Santillana (1757-61). En Madrid desempeñó el cargo de bibliotecario en la Biblioteca Real (la actual Biblioteca Nacional) desde 1766, llegando a ser primer bibliotecario en 1792.

En su tiempo adquirió un enorme y respetado prestigio como erudito, siendo autor de un voluminoso epistolario a sus parientes montañeses, de un ‘Catálogo de los abades de la Insigne y Real Iglesia Colegiata de Santillana’ (1793) y de otros textos, alguno de ellos de contenido satírico, por los que Jovellanos le definiría como “el graciosísimo Bachiller de Burladas”, seudónimo que utilizaría en ocasiones. Polemizó con Forner criticando la pedantería literaria, la falta de la metodología en el trabajo, así como la ausencia del rigor y honradez intelectual. Escribió ‘Carta de Paracuellos escrita por don Fernando Pérez a un sobrino que se hallaba en peligro de ser autor de un libro’ y la ‘Carta familiar al doctor don Joseph Berni y Catalá…, envíasela de Burlada, pueblo de Navarra, el bachiller don Pedro Fernández’.

Murió en Madrid el 12 de marzo de 1802, cuando estaba a punto de cumplir los 77 años.