Velarde Campo-Herrera, Eulalia

  • Nacimiento/Fallecimiento
    1848-1919
  • Procedencia
    Santillana del Mar

Eulalia Velarde Campo-Herrera nació en una familia hidalga el 10 de diciembre de 1848. Sus padres fueron José Manuel Velarde Bustamante y Ciriaca del Campo-Herrera Ruiz. Era la menor de una familia numerosa en la que varios de sus hermanos cultivarían las letras, como su hermano mayor, Fernando; María Virtudes, que llegó a ser priora en el Real Monasterio cisterciense de Las Huelgas (Burgos) y Román, que emigró a Cuba donde colaboró con los mejores periódicos de la isla.

Eulalia se casó con el farmacéutico de Santillana Rafael Arranz López, natural de Santander y la pareja vivió y crió a sus hijos en Santillana.

José María de Cossío la consideró “poetisa muy estimable”, cuyos versos “tenían más de oración que de literaria profanidad”. Fue una de las escasísimas cántabras que en el siglo XIX escribieron poesía de apreciable calidad. Mujer afable, bondadosa, algo retraída e ilustrada, Eulalia no publicaría ningún libro con sus obras poéticas, e incluso lo rechazaría con cierto escándalo cuando se lo propusieron poetas de la fama de Amós de Escalante, que intentó sacarla del anonimato.

Sus poemas se publicarían en diarios de Santander, Madrid y Valladolid, en el periódico madrileño Corro de la moda y en la revista religiosa barcelonesa ‘Los ecos del amor de María’, que acogería la mayor parte de la obra de carácter religiosa de Eulalia, como ‘La pastora devota de María’, ‘Flores de mayo’, ‘La Epifanía’, ‘La expectación de la venida del Salvador’, ‘A la Anunciación de la Virgen (paráfrasis)’, ‘A la soledad de la Virgen’, el soneto ‘La Virgen subiendo al cielo’, ‘Ave María (paráfrasis)’, el soneto ‘María al pie de la cruz’, ‘Jesús en el huerto de los Olivos’, etc…

Entre su obra profana destaca ‘A un pajarillo’, ‘Al otoño’, ‘La ilusión’, ‘A Carmen del Hoyo Bustamante, de Santander’ y ‘Al Tasso’.

En su libro ‘La rosa. Manojo de la poesía castellana (1891-92), Juan Pérez de Guzmán incluyó una composición de Eulalia Velarde.

Matilde Camus biografió a esta escritora en su trabajo ‘Una poetisa montañesa salvada del olvido’, publicada en la revista ‘Altamira’ en 1973. En esta obra, Camus se refería a ella diciendo que “Su estilo, sencillo y discreto, no estaba exento de un encanto dulce y natural lleno de autenticidad. Su temática, la mayor parte de las veces religiosa, nos comunica abiertamente el sentimiento puro del alma que la inspiró. En sus versos encontramos también la delicada ternura de su mundo realmente humana”. También la citaron con elogio José Antonio del Río Sainz, Leopoldo Rodríguez Alcalde, Miguel Ángel Argumosa y Concepción Gimeno de Flaquert, que la incluyó en el catálogo de escritoras notables que incluyó en su libro ‘La mujer española’ (1877).

Falleció en Suances el 3 de septiembre de 1919 y la prensa cántabra, así como la revista ‘La Montaña’ de La Habana, le dedicaría elogiosas necrológicas.