{"id":1715,"date":"2012-12-18T11:31:49","date_gmt":"2012-12-18T11:31:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.escritorescantabros.com\/?p=1715"},"modified":"2013-03-12T19:34:29","modified_gmt":"2013-03-12T19:34:29","slug":"visiones-de-mar-y-nubes-desde-la-magdalena-articulo-de-benito-madariaga-cronista-oficial-de-santander","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/?p=1715","title":{"rendered":"\u00abVisiones de mar y nubes desde La Magdalena\u00bb, art\u00edculo de Benito Madariaga, cronista oficial de Santander"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><strong>Visiones de mar y nubes desde La Magdalena<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\">Benito Madariaga de la Campa<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\">(Cronista oficial de Santander)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><em>(A la memoria del impresor santanderino Gonzalo Bedia Cano, modelo de hombre que am\u00f3 los libros y difundi\u00f3 la cultura)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><a href=\"http:\/\/www.escritorescantabros.com\/?attachment_id=1716\" rel=\"attachment wp-att-1716\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1716\" title=\"Palacio de la Magdalena y faro de La Cerda\" src=\"http:\/\/www.escritorescantabros.com\/wp-content\/uploads\/Palacio-de-la-Magdalena-y-faro-de-La-Cerda-300x265.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/wp-content\/uploads\/Palacio-de-la-Magdalena-y-faro-de-La-Cerda-300x265.jpg 300w, https:\/\/www.escritorescantabros.com\/wp-content\/uploads\/Palacio-de-la-Magdalena-y-faro-de-La-Cerda-1024x905.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Para conocer bien un pa\u00eds o una ciudad es preciso recorrerlos a pie como ha hecho nuestro viajero de sandalias polvorientas. Llamarle turista no es lo adecuado. La ciudad la recorri\u00f3 en poco tiempo como un peregrino, pero cuando le hablaron del Palacio de La Magdalena sinti\u00f3 un gran inter\u00e9s en llegar hasta este lugar.<\/p>\n<p>Le acompa\u00f1o y me pregunta que, si soy buen conversador, vaya a su vera en el viaje durante el camino. Santander, le digo que es la ciudad de los grises, del color intelectual. En ocasiones, cielo, mar y nubes tienen la misma tonalidad, pero es, adem\u00e1s, la ciudad m\u00e1s agradecida al sol. Cuando \u00e9ste la ilumina, sobre todo en verano, los habitantes sienten la necesidad de acercarse a las playas, que al viajero le recuerdan otros paisajes. Si nuestras aguas marinas fueran templadas, algunas playas, como la de Laredo de m\u00e1s de cinco kil\u00f3metros, ser\u00eda las m\u00e1s visitada de Europa.<\/p>\n<p>Es el Palacio, cuya torre descubre nuestro viajero a lo lejos,\u00a0 el que le atrae muy de ma\u00f1ana, cuando no circulan coches que distraigan su atenci\u00f3n y reina un penetrante silencio. Quiere verlo todo como si fuera el habitante primero que descubriera el largo paseo hasta la pen\u00ednsula de La Magdalena. \u00bfPor qu\u00e9 recibe este nombre? &#8211; me pregunta. Se debe- le respondo- a una ermita que anta\u00f1o estuvo instalada para cristianizar, supongo, el nombre pagano de Hano, donde luego se instal\u00f3 un sem\u00e1foro y tambi\u00e9n un faro y una bater\u00eda, que recibi\u00f3 el nombre de Santa Cruz, que defendi\u00f3 la entrada de la bah\u00eda en nuestra lucha contra los franceses. Pero no se apresure &#8211; le\u00a0 a\u00f1ado- antes tenemos que andar la avenida que lleva el nombre de la Reina de este Palacio, inaugurada en 1914.<\/p>\n<p>Como puede ver, a la derecha, el mar, en una de las vistas m\u00e1s apreciadas del camino, si bien un tanto enmascarado por un arbolado viejo y desigual que oculta el mar. Le llama la atenci\u00f3n la barandilla y los bancos de piedra donde puede usted sentarse a contemplar el mar. Al llegar donde est\u00e1 situado el monumento dedicado al periodista Jos\u00e9 Estra\u00f1i, le se\u00f1alo la figura escult\u00f3rica, pr\u00f3xima, realizada por Jos\u00e9 Muriedas, dedicada al poeta Gerardo Diego, sentado en un banco, como si estuviera contemplando el mar.<\/p>\n<p>En el margen de la izquierda se ven viviendas, a cuyos propietarios envidio por las vistas que tienen desde estos lugares. En una de ellas vivi\u00f3 el escritor del siglo XIX al XX, Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, enamorado de Santander,\u00a0 que eligi\u00f3 la ciudad como lugar de veraneo y se construy\u00f3 una casa dise\u00f1ada a su gusto que lleva, como le ense\u00f1\u00e9 en un azulejo azul con letra g\u00f3tica, el nombre de \u00abSan Quint\u00edn\u00bb. Pero no intente visitarla ya que se vendi\u00f3 y modific\u00f3.<\/p>\n<p>La avenida se interrumpe para dar entrada a la llamada pen\u00ednsula de La Magdalena. A su izquierda, ver\u00e1 una gran escultura de Jos\u00e9 Villalobos dedicada, si se acerca a leer su nombre, al marino poeta Jos\u00e9 del R\u00edo Sainz (<em>Pick<\/em>), compuesto con su atuendo marino de chaquet\u00f3n y botas de agua.<\/p>\n<p>No conozco el motivo por el que se quit\u00f3 a la entrada una portalada de estilo monta\u00f1\u00e9s realizada por Javier Gonz\u00e1lez Riancho, que existi\u00f3 a la entrada de esta pen\u00ednsula regalada con el palacio por el pueblo de Santander al Rey Alfonso XIII. Supongo que fue retirada durante la Rep\u00fablica por llevar los distintivos mon\u00e1rquicos. El viajero interesado me pregunta si es Santander una ciudad muy mon\u00e1rquica. Le confirmo la sospecha cuando le respondo que fue lugar elegido por la Reina Isabel II y tambi\u00e9n por el Rey Amadeo de Saboya, nombre que dio Gald\u00f3s a uno de sus Episodios, en el que recuerda a Santander con estas palabras: \u00abEn el estado de nuestro \u00e1nimo se nos represent\u00f3 como un para\u00edso la ciudad cant\u00e1brica, que en aquel tiempo bien podr\u00eda llamarse la ciudad harinera, porque su hermoso puerto se ve\u00eda poblado de buques de vela cargando harina, o descargando los ricos frutos coloniales\u201d. Ese a\u00f1o de 1871 lleg\u00f3 por primera vez el citado novelista de veraneo a Santander, donde conoci\u00f3 a\u00a0 su compa\u00f1ero, tambi\u00e9n escritor, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Pereda. A partir de esa fecha naci\u00f3 entre ellos una amistad inalterable y fraternal, pese a tener ideas diferentes pol\u00edticas y religiosas.<\/p>\n<p>Igualmente fueron visitantes ilustres de la ciudad,\u00a0 Alfonso XII y XIII a causa del inter\u00e9s de \u00e9stos por la caza, y el \u00faltimo, adem\u00e1s, por el\u00a0 tenis, el golf, la equitaci\u00f3n y el deporte de la vela que practic\u00f3 en Santander.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n fue siempre mon\u00e1rquica y el palacio de los Reyes Alfonso y Victoria Eugenia dejaron escrita durante su estancia una parte de su historia veraniega. Fue un afecto muy sentido y rec\u00edproco con el pueblo santanderino<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">La reina Victoria<\/span><\/strong><\/p>\n<p>A la reina Victoria, conocida familiarmente por Ena, este mar le recordaba desde la pen\u00ednsula de La Magdalena las visiones de mar y nubes de su ni\u00f1ez en la isla de Wight. Miguel de Unamuno la dedic\u00f3, con este motivo, un poema y estas\u00a0 palabras: \u201cTambi\u00e9n ella, Ena, so\u00f1ar\u00eda desde este mirador maravilloso en su vaga e inocente ni\u00f1ez, en la isla de Wight, en el sosiego entre las brumas y las espumas del canal. Las olas, \u00e9stas que hacen cabrillas, vendr\u00edan a su pies- a los pies de sus miradas -como sirenas anglicanas, susurr\u00e1ndole en su lengua maternal -el ingl\u00e9s es un susurro marino \u2013 viejos cuentos b\u00edblicos de su ni\u00f1ez solitaria\u201d.<\/p>\n<p>Santander fue para ella una ciudad muy querida y en sus paseos con sus hijos por la provincia visit\u00f3 las cuevas prehist\u00f3ricas de Altamira en Santillana del Mar y la de El Castillo, en Puente Viesgo. Con el Rey, aparte de acudir a los ba\u00f1os en la caseta Real, ten\u00edan un palco en el teatro del Casino de El Sardinero. Desde aqu\u00ed presenciaron obras de teatro y escuch\u00f3 emocionada la reina, por primera vez, a Raquel Meller en Santander cantar\u00a0 \u201cLa Violetera\u201d.<\/p>\n<p>El citado novelista canario cuando habl\u00f3 con ella, en la visita que hizo al palacio santanderino en 1915, la retrat\u00f3 con estas palabras de admiraci\u00f3n: \u201cla Reina do\u00f1a Victoria, cuya mano acababa yo de besar, comenz\u00f3 a hablar con entusiasmo de la playa santanderina, del Palacio de La Magdalena, del horizonte, de la Monta\u00f1a. Luego tuvo algunas frases para mi casa que ha visto por fuera, y que, seg\u00fan me dijo, le ha interesado siempre, por ser la vivienda de un viejo escritor. La impresi\u00f3n que la Reina me produjo fue grat\u00edsima. Nunca, nunca, en ninguna dama, he visto unidas del mismo modo la majestad y la llaneza\u201d. Gald\u00f3s qued\u00f3 prendado de la Reina, de su simpat\u00eda y belleza. En aquella conversaci\u00f3n, do\u00f1a Victoria\u00a0 le pregunt\u00f3 si \u00a0sab\u00eda hablar ingl\u00e9s, que s\u00f3lo traduc\u00eda, y el Rey se prest\u00f3 a proporcionarle documentaci\u00f3n de su archivo para\u00a0 sus escritos, refiri\u00e9ndose a los Episodios Nacionales.<\/p>\n<p>Al curioso viajero le llama la atenci\u00f3n que el pueblo de Santander regalara este palacio al rey Alfonso XIII. Se aprob\u00f3\u00a0 por la corporaci\u00f3n, incluida en la primera votaci\u00f3n toda la oposici\u00f3n. La construcci\u00f3n del edificio supuso un gran esfuerzo econ\u00f3mico realizado a trav\u00e9s de una Comisi\u00f3n Ejecutiva que se encarg\u00f3 de las obras.\u00a0 Hubo que elegir el lugar, realizar los distintos planos, de los que fue seleccionado el de los arquitectos Javier Gonz\u00e1lez\u00a0 Riancho y Gonzalo Bringas Vega. El contratista fue Daniel Sierra.<\/p>\n<p>Ya que usted me lo pregunta, le dir\u00e9 que el coste total de palacio fue de 1.150.000 pesetas, pero hay que contar tambi\u00e9n con los servicios higi\u00e9nicos y ba\u00f1os, cuyo importe ascendi\u00f3 a 15.961,85 pesetas. El mobiliario y decoraci\u00f3n fueron\u00a0 de los estilos Heplewhite, Georgiam, Adam y otros.<\/p>\n<p>El edificio mide 96 metros de largo por 50 de ancho en su mayor dimensi\u00f3n. Consta de s\u00f3tanos, planta baja, planta principal y de buhardillas. Como curiosidad le dir\u00e9 que hubo que instalar una tuber\u00eda para el agua de 2.556 metros desde el dep\u00f3sito de Arna hasta el palacio.\u00a0 Muchas personas han olvidado que fue una contribuci\u00f3n colectiva, de\u00a0 multitud de personas y entidades, con\u00a0 suscripciones desde 5 pesetas hasta mil o diez mil. Colaboraron industrias, bancos y sociedades, compa\u00f1\u00edas, navieras, profesiones liberales, talleres y gremios obreros, etc. Uno de los suscriptores fue\u00a0 Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, vecino entonces de Santander,\u00a0 pero tambi\u00e9n lo fueron otros artistas e intelectuales como Gerardo Alvear, Roberto Bas\u00e1\u00f1ez o el poeta Felipe Camino de la Rosa.\u00a0 Dio tambi\u00e9n dinero la marquesa de Manzanedo con una aportaci\u00f3n de cinco mil pesetas y otro tanto don\u00f3 el duque de Medinaceli. El mejor y mayor contribuyente fue el Marqu\u00e9s de Valdecilla, ejemplo de filantrop\u00eda como le defini\u00f3 Gregorio Mara\u00f1\u00f3n, por la fundaci\u00f3n de la Casa de Salud que lleva su t\u00edtulo, que aport\u00f3 para la construcci\u00f3n del palacio veinte mil pesetas en una primera entrega y m\u00e1s tarde ciento diez mil.<\/p>\n<p>El Rey visit\u00f3 la marcha de las obras en octubre de 1910 y poco antes de serle entregadas las llaves de oro del palacio, el 7 de septiembre de 1912.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esta larga charla, quiero mostrarle \u2013le dije- el entorno paisaj\u00edstico que se divisa\u00a0 desde el palacio y diversos lugares de la pen\u00ednsula. Es un lujo para los sentidos.\u00a0 En el abra con algunos barcos fondeados, el horizonte es una muestra de lejan\u00eda del mar Cant\u00e1brico que los \u00e1rabes llamaron cuando lo descubrieron el \u201cMar Verde\u201d, por la belleza que tomaba el color de sus aguas al nacimiento y puesta del sol. El horizonte nos da una sensaci\u00f3n de inmensidad, de lo infinito, de lo que nunca abarcamos. Por eso al descubrir este mar, los \u00e1rabes al llegar a sus orillas exclamaron admirados: \u201cDios es el m\u00e1s grande.\u00a0 \u00a1Qu\u00e9 maravilla hizo Dios !\u201d.<\/p>\n<p>Desde la plazoleta delante de la entrada del palacio, se divisa al Este la Isla de Mouro, con su faro, que da paso a la entrada en la bah\u00eda,\u00a0 una de las m\u00e1s hermosas anta\u00f1o de Espa\u00f1a y a la que la ampliaci\u00f3n de la ciudad ha ido\u00a0 reduci\u00e9ndola.<\/p>\n<p>-\u00bf Ha visto usted -le pregunto-\u00a0 el paisaje ins\u00f3lito que se divisa desde la torre del palacio? Le llevo a continuaci\u00f3n a este lugar para que pueda contemplar la mar abierta, desde la fachada Norte donde est\u00e1 el p\u00f3rtico para carruajes, actualmente entrada habitual, y en direcci\u00f3n contraria, mirando al mediod\u00eda, la bah\u00eda y los pueblos fronteros.<\/p>\n<p>-La Magdalena \u2013le a\u00f1ado-\u00a0 es un lugar de singular belleza, con un ecosistema propio de gran inter\u00e9s geol\u00f3gico, con f\u00f3siles y una fauna y flora caracter\u00edsticas. El bosquecillo de pinos tra\u00eddos de El Pardo fue idea del rey que orden\u00f3 a\u00a0 Juan Ceras,\u00a0 jardinero de la\u00a0 Real Casa de Campo, que cuidara la presentaci\u00f3n de la zona del entorno. Para que no la falte nada tiene hasta una playa en su ladera combada, conocida por Bikini.<\/p>\n<p>La Magdalena mantiene su belleza en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o, tanto cuando la fachada del palacio es azotada por la ventisca del invierno, como cuando la primavera alegra y hace despertar la naturaleza \u00edntima de este reducto. Hasta ella llega el\u00a0 ruido del flujo y reflujo de la marea, porque el mar y la pen\u00ednsula son como dos amantes que se escuchan y se quieren. El poeta Pedro Salinas la defini\u00f3 como \u201ccasi isla, ruido de barcos, rumor de agua en torno, horizonte vasto mar\u00edtimo\u201d&#8230;<\/p>\n<p>La neblina le da, a veces, un ambiente fantasmag\u00f3rico, como si fuera un sudario, que el sol como buen pintor descubre, al resaltar con intensidad la roca y la vegetaci\u00f3n. En La Magdalena, al conjunto se\u00f1orial de sus edificios, se une el ambiente salvaje y a la vez pac\u00edfico de su contenido con \u00e1rboles, desde donde el visitante puede leer un libro sentado en un banco y\u00a0 admirar el mar de vez en cuando. Hay personas que van todos los d\u00edas de ma\u00f1ana, con buen tiempo a contemplar el mar desde aqu\u00ed como una obligaci\u00f3n est\u00e9tica. Fuera de la pen\u00ednsula, hay otro Santander, no menos bello, si bien m\u00e1s ruidoso, camino del Sardinero.<\/p>\n<p>Debido\u00a0 a la construcci\u00f3n del palacio y su uso de verano, Santander atrajo a pol\u00edticos y personas de la nobleza que influyeron en que Santander se convirtiera en un lugar con un gran atractivo tur\u00edstico y cultural. Durante dieciocho a\u00f1os, los reyes gozaron de este palacio y del cari\u00f1o de los santanderinos que le hab\u00edan regalado a don Alfonso esta pen\u00ednsula.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 se debi\u00f3\u00a0 la marcha de los reyes? La causa fue la declaraci\u00f3n de la II Rep\u00fablica que ocasion\u00f3 la confiscaci\u00f3n de sus bienes y la salida de la familia real. Sin embargo, el palacio estuvo retenido provisionalmente por ser propiedad particular del rey. En este lugar se instal\u00f3 la Universidad Internacional de Verano. En unas\u00a0 manifestaciones del rey, desde el exilio, declar\u00f3: \u201cEstoy deseoso de regalar el palacio de Santander a esa ciudad, siempre que sirva para un fin social\u201d. Y el\u00a0 diario <em>El Sol<\/em>\u00a0 continuaba as\u00ed su informaci\u00f3n: \u201cHay un palacio que todos los s\u00edntomas hacen suponer\u00a0 que pasar\u00e1 a manos del pa\u00eds, o, al menos, al de una ciudad: el palacio de La Magdalena en Santander. No parece dif\u00edcil que, a pesar de ser ese palacio propiedad privada de don Alfonso de Borb\u00f3n, se encuentre una f\u00f3rmula jur\u00eddica de recuperaci\u00f3n de la finca por la ciudad que la regal\u00f3. En todo caso una enajenaci\u00f3n legal parece entreverse por las circunstancias de la cesi\u00f3n, de una parte, y por otra, con el valor con que la posesi\u00f3n figura\u00a0 en los Registros\u201d.<\/p>\n<p>La historiograf\u00eda de las diferentes \u00e9pocas por las que pas\u00f3 la Universidad durante la Rep\u00fablica, dictadura y democracia ha enriquecido culturalmente a Santander hasta el punto de ser la sede\u00a0 principal en verano de estudio y ense\u00f1anza en Espa\u00f1a. En el primer a\u00f1o se construy\u00f3 el Aula M\u00e1xima o Paraninfo por Javier Gonz\u00e1lez Riancho, lugar imprescindible para\u00a0 las conferencias, cuya construcci\u00f3n solicit\u00f3 al Ayuntamiento Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal, rector y presidente del Patronato. En las llamadas Caballerizas, tambi\u00e9n conocidas como Residencia o Pabell\u00f3n de la Playa, de estilo ingl\u00e9s, se construyeron\u00a0 habitaciones, igual que en el palacio, para profesores y alumnos. Hay una fotograf\u00eda en este lugar de Federico Garc\u00eda Lorca con su compa\u00f1ero Ugarte cuando \u201cLa Barraca\u201d vino a esta Universidad desde el a\u00f1o 1933 hasta 1935.<\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">La Universidad<\/span><\/strong><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se instal\u00f3 esta Universidad en Santander? -me pregunta interesado mi acompa\u00f1ante-. Le respondo que Santander ya ten\u00eda precedentes de cursos para extranjeros en\u00a0 los veranos por el hispanista E. Allison Peers desde 1921, el Colegio Mayor Universitario de Valladolid los empez\u00f3 a partir de 1928 y los cursos de la Sociedad Men\u00e9ndez Pelayo fueron creados en 1923 y duraron hasta la implantaci\u00f3n de la Universidad Internacional. Todos ellos estuvieron interesados en la difusi\u00f3n de nuestra cultura y nuestro idioma. Santander, adem\u00e1s, era el lugar adecuado por su clima templado y fresco en verano y por hablarse un espa\u00f1ol puro sin\u00a0 dialectalismos.<\/p>\n<p>En 1977, al tener la pen\u00ednsula un uso universitario, el conde de Barcelona, Juan de Borb\u00f3n, vendi\u00f3 la pen\u00ednsula con todo su contenido en un precio simb\u00f3lico de ciento cincuenta millones de pesetas. La compra del municipio evit\u00f3 que el lugar pasara a otras manos y tuviera otros usos. Desde entonces, el Ayuntamiento se ocup\u00f3 de cuidar y recuperar el palacio y las Caballerizas y, del mismo modo, las atenciones de los asistentes. Fue igualmente un gran acierto la exposici\u00f3n p\u00fablica y abierta de los tres galeones y de \u201cLa Balsa\u201d de Vital Alsar.\u00a0 Hoy, La Magdalena representa en el verano un emblema cultural de Santander y de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Siguiendo los deseos del Ayuntamiento, que reconoci\u00f3 la aportaci\u00f3n que realizaron los vecinos y simpatizantes de la monarqu\u00eda, abri\u00f3 la finca al p\u00fablico como parque municipal y se utiliz\u00f3 como hospital durante la guerra civil y en diferentes momentos para la celebraci\u00f3n de concursos, cert\u00e1menes y congresos e, incluso, como escenario de las pel\u00edculas <em>Manderley<\/em> (1980), de Jes\u00fas Garay, y el largometraje <em>G\u00e9minis<\/em> (1982), con gui\u00f3n y direcci\u00f3n de Jes\u00fas Garay\u00a0 y Manuel Revuelta.<\/p>\n<p>La Universidad ha sido y es un lugar de convivencia de profesores y alumnos, con algunos de ellos de una gran altura cient\u00edfica y human\u00edstica, excepto durante el par\u00e9ntesis de la dictadura, aunque se permiti\u00f3 que algunos representantes de la oposici\u00f3n fueran invitados a dar sus conferencias. Otros, como Blas de Otero, se negaron.<\/p>\n<p>Me pregunta que le diga, al menos, algunas de aquellas personalidades del mundo de la cultura que han dado sus lecciones en ese centro internacional que no expide t\u00edtulos, excepto los recientes de doctorado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Mire usted, le se\u00f1alar\u00e9 algunos de ellos. De la primera universidad\u00a0 debemos recordar a Xavier Zubiri, que ten\u00eda entonces 35 a\u00f1os y estaba ya secularizado. La profundidad de sus \u00a0explicaciones, el conocimiento de idiomas y de personas le dio merecida fama, aunque muchos alumnos las consideraran muy elevadas. Otros profesores destacados de aquella etapa republicana fueron, por ejemplo, Jos\u00e9 Ortega y Gasset, el poeta Pedro Salinas, secretario y alma de la instituci\u00f3n, en la que deposit\u00f3 toda su confianza y cuyo futuro alcance vaticin\u00f3 con estas palabras: \u201cEstoy seguro de que La Magdalena llegar\u00e1 a ser uno de los grandes centros universitarios del mundo y la Monta\u00f1a conquistar\u00e1 fama y renombres universales, en cuanto a la magnificencia de su Universidad se divulgue por las primeras promociones que a ella\u00a0 vengan&#8230;\u201d. En esta relaci\u00f3n figuran tambi\u00e9n Hugo Obermaier, el\u00a0 primer rector, Ram\u00f3n Men\u00e9ndez Pidal, y Tom\u00e1s Navarro Tom\u00e1s, ambos procedentes del Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, Marcel Bataillon, Am\u00e9rico Castro y los profesores que acudieron de todo el mundo a la Primera Reuni\u00f3n Cient\u00edfica consagrada a la Ciencias Qu\u00edmicas, as\u00ed como Blas Cabrera, que luego ser\u00eda rector en los futuros cursos, Federico Garc\u00eda Lorca con \u201cLa Barraca\u201d, la prestigiosa Escuela M\u00e9dica de Valdecilla,\u00a0 etc. En el siguiente curso, intervinieron en 1934, Fernando de los R\u00edos, ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica y Bellas Artes cuando se realiz\u00f3 el Decreto fundacional en 1932, J. Huizinga, E. Schr\u00f6dinger, y profesores de Filosof\u00eda, Biolog\u00eda, Medicina y Arte, aparte de las clases de idiomas y de espa\u00f1ol que se impart\u00edan para los alumnos extranjeros. Profesor invitado durante diez d\u00edas fue Miguel de Unamuno, que efectu\u00f3 comentarios a su obra <em>Hermano Juan<\/em>. En 1935, se celebr\u00f3 la Tercera Reuni\u00f3n Cient\u00edfica consagrada a la Psicolog\u00eda aplicada a la Medicina, Educaci\u00f3n y la Industria, con los mismos cursos universitarios, los especiales de la Casa de Salud Valdecilla, los de Humanidades o Cursos de Civilizaci\u00f3n dedicados al Historia, Literatura y el Arte, con nombres como Jos\u00e9 Montesino, Blas Cabrera, Hugo Obermaier, Eduardo Hern\u00e1ndez-Pacheco, Luis de Zulueta, etc.\u00a0 Fueron, como vemos,\u00a0 cursos\u00a0 con un profesorado y unos temas muy selectos, elaborado cada programa por un Comit\u00e9 de Estudios en cada uno de ellos.<\/p>\n<p>La guerra civil, iniciada ese verano en julio de 1936, no impidi\u00f3 que continuaran las clases ese a\u00f1o, si bien no asistieron los alumnos extranjeros. Esta guerra terminar\u00eda con la Rep\u00fablica y la Universidad que se restableci\u00f3 en Santander con otro pensamiento pol\u00edtico y otros programas a partir de 1937. Fue entonces nombrado rector Ciriaco P\u00e9rez Bustamante (1947-1968) y a partir de 1949 se denominar\u00e1 la Universidad con el nombre de Men\u00e9ndez Pelayo. El cuarto rector fue Florentino P\u00e9rez- Embid (1968-1974) y el siguiente, Francisco Yndurain (1975-1979). Continu\u00f3 el rectorado de Ra\u00fal Morodo (1980-1982), durante cuyo mandato se celebr\u00f3 en 1981 el Primer Coloquio Internacional de Literatura Hisp\u00e1nica, al que sigui\u00f3 Santiago Rold\u00e1n (1983-1988) y todos ellos\u00a0 realizaron reformas y dieron una impronta personal a los cursos procurando un mayor nivel cultural. Yndurain incluy\u00f3 en su programa la invitaci\u00f3n a artistas e intelectuales santanderinos a los coloquios y conferencias.<\/p>\n<p>Con el tiempo, pese a los cuidados de mantenimiento efectuados por el Ayuntamiento, el palacio precisaba una rehabilitaci\u00f3n, reforma que se inici\u00f3 en diciembre de 1993 y se termin\u00f3 en junio de 1995. El a\u00f1o anterior, el alcalde, Manuel Huerta y el rector Ernest Lluch inauguraron la rehabilitaci\u00f3n de las Caballerizas,\u00a0 el Paraninfo y las mejoras del palacio con la presencia de los reyes de Espa\u00f1a. El arquitecto autor del proyecto y director de la obra fue Luis de la Fuente Salvador.\u00a0 Entre los cometidos de mejoras figuraron las instalaciones de ascensores, calefacci\u00f3n y el proyecto de decoraci\u00f3n, tratamiento de las fachadas y cubiertas, mobiliario y decoraci\u00f3n, etc. De esta manera, podemos decir que el palacio se moderniz\u00f3 de acuerdo con los tiempos actuales<\/p>\n<p>Los rectores m\u00e1s recientes fueron Jos\u00e9 Luis Garc\u00eda Delgado, (1996-2004)\u00a0 Luciano Parejo y\u00a0 Salvador Ord\u00f3\u00f1ez, que ha solicit\u00f3 el relevo despu\u00e9s de seis a\u00f1os. Le ha continuado recientemente como rector C\u00e9sar Nombela.\u00a0 \u00a0Hay que resaltar en ellos sus buenas relaciones con el municipio, el incremento de las publicaciones\u00a0 y\u00a0 la difusi\u00f3n que dieron al Premio Eulalio Ferrer, con el que se premiaron distinguidas personalidades hispanoamericanas y espa\u00f1olas, desde su aparici\u00f3n durante el rectorado de Santiago Rold\u00e1n, hasta hoy. Las edificaciones y el parque motivan continuas atenciones que hacen de esta Universidad una de las mejores de Europa. Le dir\u00e9 en este sentido, que existen acuerdos con universidades de otros pa\u00edses que desarrollan aqu\u00ed programas oficiales o complementarios de espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>H\u00e1bleme algo, por favor, de los alumnos, me solicita. El sistema de selecci\u00f3n y de matr\u00edcula ha cambiado de aquella etapa inicial a la actual. Ahora, aparte de los becarios, se admite la entrada de los que quieran matricularse y de los oyentes santanderinos, siempre que lo soliciten por escrito. La Magdalena, el palacio y su parque son la joya m\u00e1s preciada de Santander.<\/p>\n<p>Hay algunas personas que eligen el\u00a0 lugar para casarse, ya que\u00a0 la foto de los novios a la puerta del edificio, con el ramo de flores o bes\u00e1ndose, es un recuerdo singular.<\/p>\n<p>La\u00a0 presencia del entorno con todo lo que contiene, tal como hoy existe, es un gran acierto por los usos y la belleza de este lugar singular. P\u00e9rez Gald\u00f3s defini\u00f3 el Sardinero con estas palabras que debieran figurar escritas en Piquio: \u201cTodo el lujo que aqu\u00ed hay lo ha puesto la naturaleza\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Visiones de mar y nubes desde La Magdalena Benito Madariaga de la Campa (Cronista oficial de Santander) (A la memoria del impresor santanderino Gonzalo Bedia Cano, modelo de hombre que am\u00f3 los libros y difundi\u00f3 la cultura) Para conocer bien &hellip; <a href=\"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/?p=1715\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1716,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1715"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1715"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1715\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1940,"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1715\/revisions\/1940"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1715"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1715"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escritorescantabros.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1715"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}