Velarde Campo-Herrera, Fernando

  • Nacimiento/Fallecimiento
    1823-1881
  • Procedencia
    Hinojedo

Nació en Hinojedo de familia hidalga el 12 de diciembre de 1823. Tras una niñez transcurrida en Comillas emigró a América, dedicándose a la poesía, al periodismo y a la enseñanza, afincándose en varios países desde donde realizó continuos viajes a España. Fue célebre en vida, y olvidado después de su muerte, aunque en América sigue siendo un poeta reconocido. Rodríguez Alcalde señala de su poesía que se caracterizó “por la fogosidad desordenada, la grandilocuencia sin freno, el esplendor del colorido barroco, la autobiografía a borbotones y un volteranismo tan lleno de exabruptos que incitaba sospechas de cándido”.

Vivió en Cuba, y de allí pasó a Puerto Rico, Panamá y Perú. En Lima abrió un colegio y escribió numerosas obras didácticas. Además fundó la revista literaria El Talismán, y colaboró en el prestigioso periódico El Comercio. A partir de 1854 recorrió Chile, Ecuador, Guatemala, México, Cuba y Nueva York. En 1873 fundó un colegio en El Salvador, con el apoyo del Gobierno del país y que tuvo un enorme éxito, siendo nombrado director de la Escuela Normal del Estado. Luego, su caminar inquieto provocado por cierta manía de persecución, le llevó a México y Guatemala, y tras una estancia en diversos países de Asia, regresó a España en 1876, instalándose en Hinojedo durante un tiempo hasta que marchó a Londres.

Entre sus libros destacan Las flores del desierto, su primera colección de poemas impresa en Lima en 1848, llena de nostalgia de su tierra natal. En 1851 editó una nueva colección de poemas encabezados por su cántico “El Pabellón Español”, y en 1852 escribió el discurso “El Poeta y la Humanidad”. Durante su estancia en Nueva York en 1860 se editó Cánticos del Nuevo Mundo, que recoge grandiosas composiciones descriptivas, como “En los Andes de Perú”, “De noche en las playas de Chile” o “En los Andes del Ecuador”. Cuando regresó a España en 1876 sus publicaciones se acrecentaron con dos volúmenes: La Poesía y la Religión del Porvenir, editado en Barcelona; y la La poesía de La Montaña , editado en Torrelavega. Decepcionado por la escasa aceptación de este libro entre sus paisanos, se trasladó a Londres donde murió el 15 de febrero de 1881.

Sus hermanos Eulalia, María Virtudes y Román, también abordaron la poesía.