León Felipe

Foto de León Felipe
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1884-1968
  • Procedencia
    Tábara (Zamora)

León Felipe es el seudónimo utilizado por el poeta Felipe Camino Galicia de la Rosa, nacido en Tábara (Zamora) el 11 de abril de 1884. Su padre ejerció de notario en Tábara, Sequeros y Salamanca, donde León Felipe residió hasta los siete años. Posteriormente y hasta 1893 vivió cerca de Sierra de Francia, trasladándose luego a Cantabria donde estudió el bachillerato en el colegio de los Escolapios de Villacarriedo (Cantabria). Uno de sus amigos, Manuel Ruiz Fernández, culminando la carrera de sacerdote, decidió no ejercer para contraer matrimonio con María de Toca, hija del médico cirujano cántabro Genero de Toca y Rugama. León Felipe se inspiró en el amor de este matrimonio para iniciarse como escritor. Además continuó carteándose durante años con Manuel, cuya madre pertenecía al linaje de los Madrazo.

Tras estudiar en Villacarriedo pasó al instituto alternando su vocación literaria mediante versos y teatro.

Estudió Farmacia en Valladolid y en Madrid, licenciándose en 1905.
En 1907 decidió abrir una farmacia en Santander, lugar donde pasaba sus vacaciones, situada cerca de la iglesia de San Francisco. En la farmacia mantenía reuniones con los poetas y escritores más importantes del momento, como Gerardo Diego, Enrique y Marcelino Menéndez Pelayo y José del Río, compartiendo aficiones en común como el teatro.

Por motivos sociales y económicos se traladó en 1912 a Levante con una compañía de cómicos. En 1914 ingresó en la prisión de Santander acusado de desfalco, siendo trasladado desde Madrid. En Cantabria le apoyaría Alberto López Argüell.

Al recobrar su libertad en 1917 abrió una farmacia en Valmaseda que abandonaría por cuestiones amorosas, instalándose en Barcelona y Madrid hasta 1920, donde publicaría poemas sufriendo un cierto grado de aislamiento que le formaría como escritor en un ambiente bohemio y de pobreza.

El político montañés, Juan José Ruano, le consiguió un puesto de administrador hospitalario en Guinea durante dos años. A la vuelta de unas vacaciones decidió embarcar desde Cádiz hacía América.

Conocido también como F. Camino de la Rosa o Felipe de Camino, es autor de «Versos y Oraciones de Caminante» (1919). En esta fase inicial sus poemas se influenciaron del modernismo y vanguardismo.

Contrajo matrimonio en Nueva York con la mejicana Berta Gamboa, profesora de inglés. Escribió un segundo libro de «Versos y Oraciones del Caminante», dedicado a su mujer.

En Estados Unidos se graduó en Columbia y Cornell y alternó la literatura dando clases en la Universidad de Cornell. Durante su estancia en América conocería a García Lorca.

Retornó a España en 1931, y volvió a Méjico tras la proclamación de la II República. En México se dedicó a la enseñanza. Fue bibliotecario en Veracruz y agregado cultural de la Embajada de la España republicana. El estallido de la guerra civil española le impulsaría a volver a su país. En uno de sus viajes escribiría el largo poema «Drop a Star» (1933)

Con el tiempo evolucionó dejándose influencias por el poeta norteamericano, Walt Whitman, traduciendo «Canto a mi mismo» y asumiendo el aire de literatura bíblica.

Fue nombrado por el gobierno de la República agregado cultural en Panamá y allí dirigió unas conferencias y clases sobre El Quijote. En Madrid participó muy activamente a favor de la República, junto a la mayor parte de los intelectuales españoles, escribiendo «La insignia» (1937), «Oferta», (1938), «El payaso de las bofetadas» (1938) y «El pescador de caña» (1938).

Republicano de hondas convicciones, en 1939 fue obligado a exilarse en Méjico, experiencia que le dejaría una profunda huella en su posterior obra, como «Español del éxodo y del llanto» (1939), «El hacha» (1939) o su magistral obra «Ganarás la luz» (1943). Es esencial su famosa «Antología rota» (1947) que recoge lo mejor de su obra hasta entonces. También publicaría «España e Hispanidad» (1947), «Llamadme publicano» (1950), «La manzana» (1951); «No es cordero, que es cordera» (1953), «El ciervo» (1958) y «Cuatro poemas con epígrafe y colofón» (1958).

En 1963 se publicaron sus obras completas con prólogo de Guillermo Torre, cuyas ediciones siguientes completaron dispersos nuevos e inéditos trabajos, como «¡Oh, este roto y viejo violín! (1965), «¡Oh, el barro, el barro! (1967), «Rocinanta» (1967) y el libro póstumo «Rocinante» (1969).

León Felipe escribió versos próximos a la angustia existencial y según Gerardo Diego es uno de los grandes maestros de los años cincuenta.

Tras su muerte en Méjico el 18 de septiembre de 1968 se celebraron varios homenajes a su persona en América.