Escalante y Prieto, Amós de

Foto de Escalante y Prieto, Amós de
  • Nacimiento/Fallecimiento
    1831-1902
  • Procedencia
    Santander

Amós de Escalante y Prieto nació en Santander el 31 de marzo de 1831. Cursó el bachillerato en las aulas del Instituto Cántabro. Amigo y vecino de los hermanos Menéndez Pelayo, durante su juventud pasó largas temporadas en Madrid donde estudió Ciencias Físicas y Naturales, especialidad en la que se doctoró, recorriendo varios puntos de España e Italia. En Madrid residiría hasta que se casó en 1880.
Como muchos autores de su tiempo comenzó publicando en la prensa santanderina y madrileña. Sus primeros libros “Del Manzanares al Darro” (1863) y “Del Ebro al Tíber” (1864), que firmaría con su seudónimo “Juan García”, pueden clasificarse como libros de viajes, igual que “Costas y Montañas” (1871), subtitulado “Libro de un caminante” referido a Cantabria que José María de Cossío definió como “miscelánea de paisajes, recuerdos, tradiciones, historias verdaderas y hasta aspectos sociales contemporáneos, caudalosísima, hasta el extremo de que, como libro de datos, no tenemos otro más puntual y que abarque más partes de nuestra región”.

En 1873 se introduce en la narrativa con su obra “En la playa”, colección de cinco narraciones impregnadas de idealismo conmovedor, y en 1877 publicó su extensa novela “Ave María Stella. Historia montañesa del siglo XVII”, la más ambiciosa de las que escribió y surgida de sus preferencias por la estética del romanticismo y la moda de las novelas históricas. Completan su producción narrativa algunos relatos aparecidos en “La Ilustración Española y Americana”, como “El Veredero” (1873) o “Doctoral y penitenciario” (1875).

Ya en edad madura, Amós, gran aficionado a la lectura y a la poesía de Byron, Lamartine, Shakespeare o Leopardi, coleccionó en edición privada su intensa labor lírica esparcida en diarios y revistas con el título de “Poesías. Marinas. Flores. En la Montaña” (1890) que sería reeditada póstumamente en 1907 con un estudio crítico de Marcelino Menéndez Pelayo que descubriría del poeta que “La religión y la vida doméstica le habían enseñado el precio de las virtudes sencillas. El trato familiar y cariñoso con la Naturaleza le había mantenido robusto y sano de cuerpo como de alma; aventajado en todo género de ejercicios físicos; nadador de los más intrépidos de la costa; andador incansable, a quien eran tan familiares nuestras montañas y nuestros valles, como los del Alto Italia mucho antes de que se hubiese inventado el alpinismo”.

En 1956 la Biblioteca de Autores Españoles reunió en dos tomos las “Obras escogidas de don Amós de Escalante”. José María de Cossío le consideró como uno de los fundadores de lo que llama “escuela lírica montañesa”, junto con Laverde y Silió.

Murió en Santander en 1902.